Brahms Piano Concierto n 1. Boris Berezovsky.
Boris es, en mi opinión uno de los 10 mejores pianistas de la actualidad (aunque esa lista sea imposible de hacer). Sus interpretaciones siempre van más allá de lo necesario, el siempre busca dar ese extra que hace que los oyentes, nos preguntemos, ¿cómo hace eso?
En esta ocasión,
interpreta y dirige este magnífico concierto.
El
concierto para piano n 1 en Re menor, fue compuesto cuando Johannes tenía 25
años, cuando empezaba su carrera, lo cual sorprende al analizar la densidad y maestría
del texto del concierto, digno de un compositor ya maduro. (y no solo maduro
sino magistral)
El
concierto consta de 3 movimientos: Maestoso, Adagio y Rondó, cada uno, una obra
de arte de la literatura musical, tanto así que se considera tanto un concierto para el
piano como para la orquesta, rompiendo el típico molde de acompañante de la
orquesta.
El primer
movimiento, es fuerte, pesado, lirico y poético. El segundo es profundo, nostálgico,
trágico y a su vez, esperanzador. El tercero es enérgico, potente y explosivo.
El
concierto es un intento perfecto de Brahms por imitar la vida, desde el punto
de vista de un genio de 25 años que no tenía idea de lo que el destino le
deparaba, teniendo a sus espaldas a los dos más grandes antes que el, Bach y Beethoven, y delante a su gran
amigo y mentor Schumann, que para ese entonces se volvía loco. A su vez se veía en él el
deseo por experimentar con nuevos colores, timbres, registros y sonoridades muy
propias, que expresaran lo inexpresable.
El concierto
es una cátedra de cómo crear una conversación perfectamente equilibrada entre
un instrumento y una orquesta.
Dato
curioso es que el concierto en un principio fue rechazado, en mi opinión fue
por que las personas no entendían el futurismo de la música de Brahms ya que estaban
acostumbrados a conciertos fáciles de digerir para el público como los de
Chopin o Liszt.

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