Introducción a la memoria musical.
De la memoria musical.
Pretendo
con este texto, dar una o dos ideas a los estudiantes de música sobre como empezar a solucionar este problema tan grande. Luego de eso, si se quiere profundizar en el tema, es obvio que se requiere de una
investigación profunda.
Dentro de
la inmensa cantidad de elementos que un estudiante de instrumento debe dominar,
la memoria es para mí posiblemente junto con los nervios, el más complejo y
misterioso de todos.
El cerebro
es un órgano que ha evolucionado a lo largo de los milenios para llegar a lo
que es hoy, esa máquina biológica capaz de realizar más procesos que cualquier
computadora, con alrededor de 80 mil millones de neuronas, y el gran potencial
de crear conexiones (sinapsis) entre ellas y con otros tipos de células, que a
su vez crean redes, basadas entre otras cosas, en las experiencias, que derivan
en conocimientos nuevos.
Dicho todo
esto. ¿Qué es la memoria?
Según la
ciencia moderna, la memoria es un proceso, una función, que permite codificar,
almacenar y recuperar información. Por lo tanto, lo primero que debemos
entender es que una buena memoria, empieza por una mente y cuerpo sanos y libres
de malas energías o ansiedades, ya que eso nos afectará desde el inicio del
proceso. Empezar a memorizar así sería como empezar a llenar de personas un
edificio que todavía no ha sido terminado. O como llenar de agua una piscina de
plástico que tiene un hueco. Lo primero a la hora de empezar a memorizar debe
ser eliminar cualquier distracción (hueco) externa e interna que afecte nuestra
estabilidad emocional.
Una vez
que estabilizamos nuestras emociones, comienza el trabajo específico de la
memoria musical.
Dado que
las formas de memorizar algo, son muchísimas, me limitaré a mi experiencia
personal, y me limitaré tambien al inicio de ese proceso.
Según el psicólogo William James, existen dos tipos de memoria principales:
Según el psicólogo William James, existen dos tipos de memoria principales:
A corto
plazo y a largo plazo. Y el proceso se puede dividir en tres fases: Codificación
(lectura) almacenamiento (memorización especifica) y recuperación (interpretación)
Para que
la información llegue y se quede en la zona de “largo plazo” es necesario que
pase primero por la de “corto plazo”, por lo tanto, una vez que escuchamos y
vemos (partitura y audio) por primera vez, lo siguiente que debemos hacer es un
“mapa estructural de la obra” en el cual veamos el tamaño y numero de frases. Así
le ayudaremos al cerebro a entender de una vez, el tamaño y la forma de lo que
vamos a aprender. A modo de ejemplo, sería como describir con palabras un templo,
y luego ver una fotografía de ese templo. La descripción se quedará muy posiblemente en
nuestra memoria a corto plazo, pero cuando se ve la fotografía, esa información
y ojalá se refuerza con alguna historia o datos, se desplaza hacia la memoria a
largo plazo debido al estímulo visual.
Nosotros como músicos, podemos utilizar ese tipo de estímulos sensoriales para fortalecer la memorizaron.
Nosotros como músicos, podemos utilizar ese tipo de estímulos sensoriales para fortalecer la memorizaron.
Una vez
que se ha creado el mapa estructural de la obra, tendremos una visión más clara
de lo que tenemos en frente. Y es a partir de ahí en donde decidimos que tipo
de trabajo hacer, (idealmente guiado por el profesor) dependiendo de muchos
factores (tiempo disponible, dificultad técnica de la obra, longitud de la
obra, densidad de la obra, genero de la obra, velocidad de la obra, entre otros).
Por lo tanto,
aquí sale otro factor decisivo: tenemos que establecer un horario y una meta semanal de memorización. Lo ideal aquí es elegir
un ritmo de trabajo que seamos capaces de cumplir al 100%, yo recomendaría bajo
condiciones ideales de disponibilidad de tiempo, empezar al 50% de nuestra
capacidad de retención, para que cada pasaje memorizado, reciba más tiempo del
requerido con tal de trabajar bajo un estándar alto de calidad interpretativa.
¿Pero específicamente cuánto?
Eso depende
de cada uno de nosotros, de la intensidad del trabajo y de la experiencia que
tengamos. En todo caso es un camino que cada uno de nosotros debe interiorizar
e individualizar por medio del trabajo duro, para lograr los resultados más
eficientes.
En mi caso
establezco mi horario, y luego mi meta semanal, la cual divido entre la
cantidad de horas que tenga disponibles. Siempre se debe buscar un equilibrio
entre todos los elementos. A modo de ejemplo si tengo que memorizar una sonata
de Beethoven para dentro de 3 meses, y tengo una media de 3 horas diarias, trataría
de memorizar una frase cada media hora. Esto me daría 6 frases por día y 42
frases por semana. El tiempo se debe medir con un reloj. No siempre duraremos
media hora en una frase, a veces se durará una hora u hora y media por lo tanto
ese tiempo se debe reponer hasta volver a las 6 frases diarias con 3 horas de
estudio. Entre más preciso nuestro
trabajo se vuelva, más precioso el material será. Yo me veo más como científico
que solo como músico por lo tanto me encanta investigar métodos nuevos y
ponerlos en práctica para luego comparar resultados.
A la hora
de memorizar las frases, es donde nuestra creatividad saldrá más a flote.
Memoria auditiva:
Esta memoria tiene múltiples enfoques, y se pueden escribir libros al respecto.
Me limitaré a decir que trabaja mejor si asociamos el estímulo visual.
Debemos
entender la obra como una historia, sea cual sea nuestra fantasía, y cada
frase, va a ser parte de esa historia. Como cuando escuchamos el cuento de caperucita
por primera vez y nos imaginábamos lo que iba pasando. Si nos decían:
Caperucita caminaba por el bosque, ¿no nos imaginábamos al Rey León verdad? Musicalmente
es lo mismo si comprendemos la intención del compositor. Si entendemos lo que
hay detrás de la partitura, será mucho más sencillo que nuestro relato musical
sea coherente, por lo tanto, mucho más simple de memorizar. Tratemos te asociar
esa frase específica a la historia general y entenderemos mejor su lugar en el
relato. ¡Entre más creativos nos
pongamos, más divertido será el trabajo! Todo este trabajo se puede hacer
únicamente escuchando atentamente la obra muchas veces y luego la frase a
memorizar. Hasta que tome un significado visual para nosotros. La imagen estética.
Memoria Topográfica/Táctil:
Esta
memoria entra en segundo lugar en mi trabajo. Una vez que la obra y/o la frase
tienen un sentido para mí, concentro todas mis energías en hacer una lectura (tocar)
lo más perfecto posible de esa frase. Muchos pianistas prefieren leer manos
juntas de una vez, yo por lo general leo primero la izquierda, luego la
derecha, luego hago todos los apuntes necesarios y ahí sí, con el tempo y pulso
ideal, empiezo con el arduo trabajo de la lectura manos juntas y trato de
respetar al 100% todos los elementos de esa frase, haciendo un esfuerzo por
recordar cada sonido que escucho (repetir las veces que sea necesario hasta que
cada mano este memorizada). Una vez que logro la primera grabación decente de
esa frase, vuelvo a escucharla y analizo si la imagen sigue siendo la misma o
ha cambiado. Si ha cambiado, me pregunto
por qué y que es lo que ha cambiado. (son preguntas difíciles de responder)
Cuando
logre grabar la frase 3 veces seguidas sin el menor error, continuo a la
siguiente frase o continuo al siguiente proceso dependiendo de la
disponibilidad de tiempo.
A partir
de este punto (y también antes), las opciones a seguir son muchísimas y
escribirlas aquí es irrelevante ya que tendría que citar cada caso específico
con sus múltiples problemas y soluciones. Por lo tanto, el trabajo a partir de
aquí, insisto, debe ser guiado por un profesor experimentado.
A modo de
ejemplo de cómo jugar con la memoria.
Lea estas
palabras en voz alta:
Casa, árbol, cuchara, rojo, manzana, rata, piano, sol, hamaca, futbolista, botella, calle.
Ahora
cierre los ojos, vaya y de una vuelta, regrese y sin verlas, menciónelas todas.
¿Difícil
no?
Hay una
forma de memorizarlas para siempre. ¿Quiere saber cuál?
Simple,
inventemos una historia con todas esas palabras.
Ejemplo: En
un día con mucho sol, había una casa roja con una hamaca y un árbol de manzana
afuera…En la casa vivía un futbolista que le gustaba tocar piano y tenía también
una rata de mascota…Etc.
Nuestro
cerebro memoriza mejor las cosas cuando están conectadas. El significado sigue
siendo el mismo, pero la función de cada una cambia de ser una palabra
solitaria a un concepto que es parte de algo más grande y que tiene sentido de alguna manera.

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